Me habían pedido que fuera a una dirección a entregar algo, era por Casuarinas.
Le pedí a un amigo que me acompañara porque en realidad yo nunca había ido sola hasta Casuarinas y si me perdía prefería que fuera acompañada y no sola. Me acordaba de que en algún momento tenía que subir una pendiente, así que cuando empezamos a trepar con el auto pensé que iba en la dirección correcta. Antes de eso había visto carteles en las calles, un poco viejos, sí, pero que decían "A CASUARINAS" y tenían una flecha blanca apuntando en la dirección en la que yo me dirijía.
La pendiente terminó y yo seguía conversando con mi copiloto cuando me di cuenta de que en la cima no había más que tierra y casas a medio construir, derruidas y abandonadas. Desde lo alto podía ver que a unos 2 ó 3 kilómetros a la redonda el panorama era el mismo. La pista era de tierra, las paredes de adobe, las calles angostas y el suelo disparejo. El sol hacía que ese lugar se viera aún más sucio y caliente.
A lo lejos vi un cartel gigante de Wong y supuse que había doblado en alguna esquina equivocada y había terminado en la punta de un cerro donde había asentamientos humanos o algo parecido. Subí al carro, asustada, y mientras mi copiloto trataba de calmarme encendí el motor. Empecé a bajar por una de esas calles estrechas y me preocupó darme cuenta de que mi copiloto estaba tan perdido como yo.
Los dos solos empezamos a bajar por ese lugar desértico, esperando llegar a nuestro destino lo antes posible sin que nos asaltaran. El camino se hacía interminable y yo tenía miedo de quedarme ahí para siempre.
De repente recordé que todo era un sueño, que podía bajar del auto cuando quisiera y regresar a la realidad, así que bajé y atravesé un portal que tenía hacia un lado mi sueño y hacia el otro lado la realidad, concretamente se veía como agua sostenida en el aire. Mientras lo cruzaba me hacía cada vez más conciente de que estaba echada en mi cama, una vez conciente de todo mi cuerpo, me desperté.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario